De que sirve tener un abogado?
¿Dé qué sirve tener un abogado? Creo que más de
uno se ha hecho esta pregunta alguna vez, y tal vez no haya tenido una
respuesta muy clara si aquel que la responde saca a relucir sus prejuicios
sobre los abogados, como que somos unos leguleyos, tinterillos o chupasangres.
Así que intentaré darle una respuesta, pero teniendo en cuenta que para nadie
es un secreto que Internet está dejando a mas de un abogado “en jaque”.
Hoy en
día pululan los sitios web donde se ofrecen servicios legales de manera
gratuita, desde asesorías jurídicas hasta minutas para redactar contratos de
todo tipo (incluso contratos de sociedad), lo que hace que el papel del abogado
en la sociedad quede cada día menos claro y la gente termine por dejar sus
asuntos en manos de foristas dudosos (porque en internet hasta un estudiante de
primer semestre de derecho puede pasar por gran abogado) o de consultorios
virtuales. Además, el mexicano tiene la manía de creer que lo sabe todo. Es que
aun antes del internet, ya tu vecino te podía asesorar perfectamente en derecho
y hasta en medicina.
También,
para serle sincero, uno de los papeles del abogado en la sociedad es el de
simplemente ser un asesor de vocabulario. Fuera de esta función, si crees que
los abogados estamos ahí para arreglarte la vida en cuestiones legales estás
muy equivocado. Como lo dijo alguien por ahí, “Tu defensa y tu acusador son tus
acciones.”
Entonces,
de qué sirve tener un abogado? aquí le doy cuatro razones por las cuales es
mejor tener siempre un buen abogado a mano:
1. Porque usted no tiene tiempo de leer leyes y
códigos: Y no, no estoy insultando su inteligencia. Pero es
ingenuo creer que con todos los problemas y todos los deberes que usted debe
afrontar en su vida diaria, va a tener el tiempo necesario para leer una ley o
un código legal para auto asesorarse en sus negocios (ojo, no es lo mismo leer
una ley que un libro). En cambio, nosotros los abogados nos preparamos para eso,
para interpretar la ley, concordarla con otras leyes aplicables al caso
concreto y de este modo encargarnos de protegerlo a usted y a sus intereses con
base en la correcta interpretación legal que hagamos.
2. Porque hay asuntos donde es obligatorio tener un abogado: En efecto, la ley ordena en algunos casos darle
poder a un abogado para que lo represente, como por ejemplo, a la hora de
acudir ante un juez o un magistrado. En otras palabras, por más que creas que
tu caso es sencillo, o que tienes la solución a la mano, necesitarás contar con
un abogado. En esos casos, la función del abogado no es resolver el caso, sino
simplemente darle cauce legal (es decir, surtir los trámites, presentar promociones,
cumplir con los términos legales, etc.)
3.
Porque las asesorías gratuitas no siempre saldrán como lo esperas: Para
nadie es un secreto que la economía no está para recurrir a un profesional cada
vez que tenga una duda, y que los avances tecnológicos permiten consultar a
cualquier profesional en cualquier parte del mundo. Pero, sabe usted qué tan
confiable es ese abogado que lo asesora gratis?, Qué tan bien preparado se
encuentra para hacerle frente a sus asuntos? Y lo más importante: Cómo sabe que
el asesoramiento gratuito no es mas que un gancho para recomendarle la solución
más costosa (un pleito legal) donde el único ganador será ese abogado que lo
asesoró gratuitamente?. En cuanto a los consultorios jurídicos, no olvide que
estos son meros centros de práctica de las facultades de derecho y que no están
autorizados a actuar en ciertos asuntos en razón de la cuantía. Mejor dicho,
recuerde que en estos casos, lo barato también puede salirle más caro.
4.
Porque el abogado cumple una función preventiva: Aunque no seamos más que simples asesores de
vocabulario, como lo dije anteriormente, nuestra capacidad interpretativa, y la
experiencia que da el ejercicio de esta profesión, nos permiten conocer de
antemano las posibles consecuencias negativas de sus asuntos (en términos
legales) que podrían costarle muchísimo tiempo y dinero. Como lo dije
anteriormente, muchos de los abogados que ofrecen asesorías gratuitas lo hacen
mas como “gancho” para inducirlo a ser parte de un pleito judicial innecesario,
con los gastos que ello implica. El buen abogado no sólo se encarga de
interpretar las leyes para usted, sino también de aconsejarlo sobre el mejor
camino a seguir en el problema que usted plantee (esto tanto en términos económicos
como de cualquier tipo).
En cualquier caso querido lector, le aconsejo
que se tome las cosas con calma primero. No en todos los casos es necesario
consultar a un abogado (como para hacer preguntas sobre trámites o para vender
una nevera, por ejemplo). Pero hay otros que si lo ameritan demasiado (como
vender una casa o cualquier bien costoso). Pero al final, la decisión está en
sus manos.